¿Por qué se dice que el esperanto es fácil y no precisamente para idiotas? - algunos apuntes.
Ramon Rius






Que el esperanto es muy fácil no es ningún mito. Pero para convencernos lo mejor es que lo analicemos desde un punto de vista científico, es decir, gramatical. ¿Qué se debe hacer para que una lengua sea fácil? Simplemente se deben eliminar todas las "asperezas" o irregularidades que todas las lenguas naturales contienen. Se trata de irregularidades formales que no sirven en ningún caso para aportar un plus de significado.


1.- Sufijos

Por ejemplo, en castellano, el sufijo -dor puede significar:

a) Persona que realiza una acción: matador
b) Cosa que realiza o que sirve para realizar una acción: destructor (embarcación)
c) Lugar en que se realiza una acción: mirador

Pero todas estas nociones, además, se suelen expresar con otros sufijos en otras palabras. Aunque el concepto expresado sea el mismo, el capricho de los hablantes lo ha querido así. Por ejemplo:

a) Persona que realiza una acción: am-ante, lec-tor, intermedi-ario, etc.
b) Cosa que realiza o que sirve para realizar una acción: calm-ante
c) Lugar en que se realiza una acción: observa-torio

Como vemos diversas ideas son expresadas por los mismos sufijos. Por eso resulta tan difícil a un extranjero aprender el español, y un español tiene las mismas dificultades con las demás lenguas. Incluso con una lengua vecina como el francés muy a menudo los sufijos no coinciden, por ejemplo: batallador-bataillant.
Las lenguas naturales son así y ya está. No se trata de ninguna cruz para sus hablantes nativos, porque como lo han aprendido así, nunca se les ocurrirá decir: calmador por calmante u observador por observatorio. Sin embargo, en una lengua que pretende ser lógica y fácil para todos estas nociones se deberían marcar individualmente con sufijos distintos. Tal sucede con el esperanto:

a) Persona que realiza una acción: -anto
b) Persona que realiza una acción profesionalmente: -isto
c) Cosa que realiza o que sirve para realizar una acción: -ilo
d) Lugar en que se realiza una acción: -ejo

De este modo, cualquier hablante de cualquier lengua del mundo sabe que:

La persona que ama es un: amanto
La persona que enseña como profesión es un: instruisto
La cosa que sirve para volar (ala) es un: flugilo

Alguien podría echarme en cara: «Pero esto convierte la lengua en una cosa absolutamente monótona y sin gracia. Porque lo bonito de las lenguas "naturales" es su variedad». Pues sí, caro lector, es verdad y puedo responder a tu pregunta ahora mismo. El esperanto es como una lengua natural, no todos los agentes y los instrumentos se forman sobre raíces verbales, como hasta ahora hemos visto. No. Al lado de "vendejo" (tienda = lugar donde se vende) existe la palabra "butiko", y al lado de "instruisto" (genérico) existe la palabra "profesoro" (profesor de universidad). Se trata de sinonimia y de este modo se enriquece la lengua, como en cualquier otra lengua. Con todo esa irregularidad con los sufijos que acabamos de ver en las lenguas naturales ha desaparecido, ¿qué se ha conseguido con esta regularización al fin y al cabo? Pues se ha conseguido que cualquier persona que aprende el esperanto pueda facilmente formar palabras que están en los diccionarios sólo con conocer la raíz verbal y el sufijo: vendisto = vendedor, vendejo = tienda. Vendejo es la palabra común, pero, insisto para los que sólo tienen en cuenta su propia lengua, ¡también existe la palabra «butiko»! Si hay alguien a quien este procedimiento aún no le parece "natural" que piense en las palabras inglesas: «market-place» o bien en los compuestos con house. Y para instrumento que piense en el alemán: -zeug.


2. El género:

Como el inglés tampoco tiene género gramatical, nadie osará negar que para aprender una lengua la falta de género no sea una ventaja. En esperanto todos los sustantivos terminan en -o y no tienen género gramatical.

3. Los adjetivos:

En esperanto todos los adjetivos terminan en -a. Una vez a alguien le pareció muy divertido ese añadido. Bueno, a mi no me parece tan raro. El inglés sin ir más lejos también añade la terminación -al a los adjetivos que en latín terminaban en -icus, por ejemplo: linguistical. ¿A nadie le parece raro no? Pues entonces ¿por qué lo tendría que ser en esperanto? El hecho de que todo nombre se pueda formar un adjetivo, sustituyendo la -o por una -a enriquece la lengua extraordinariamente. "Eso a mi ya me parece demasiado artificioso" dirá alguien. Pues bien, el inglés también lo hace del mismo modo, lo que sucede es que el inglés no los marca con ningún morfema, por ejemplo: night club / esp. nokta klubo.

4. Esperanto, una lengua aglutinante:

"Bueno, sí ya me has convencido, pero ahora te digo, el esperanto no es nada más que una lengua indoeuropea camuflada, creo yo". Pues de nuevo tengo que decirte que te equivocas. El esperanto por el vocabulario es indoeuropeo, totalmente correcto, tiene un 60 % de léxico que proviene del latín. Pero sintácticamente mucho me temo que no lo es. El esperanto es una lengua aglutinante como las lenguas asiáticas y aún lo es más por su tan práctica regularidad. ¿Qué quiere decir aglutinante? Llamamos aglutinantes a aquellas lenguas en que todos los morfemas permanecen siempre invariables y se aglutinan los unos junto a los otros para formar las frases. Es decir que no existe polimorfismo y que cada elemento de la frase, incluso los prefijos y sufijos pueden actuar individual y libremente en la frase; lo cual permite muchas combinaciones distintas de tipo estilístico o aportando un nuevo matiz de significado. Por ejemplo:

Mi forestas = estoy ausente
Mi estas for = estoy ausente
For mi estas = que estoy ausente

Regla deducible: for que es preposición y preverbio también puede actuar solo.

La naztuko kuŝas sur la tablo = el pañuelo está sobre la mesa
La naztuko kuŝas surtable = el pañuelo está sobre la mesa

Regla deducible: toda preposición puede añadirse al nombre al que acompaña para formar una construcción adverbial terminada en -e como los adverbios. Sólo hay que eliminar el artículo.

Mi lasas la naztukon surtable(n) = idem
Mi surtabligas la naztukon = pongo el pañuelo sobre la mesa

Regla deducible: toda construcción adverbial terminada en -e con la ayuda del sufijo causativo -ig-i puede formar un nuevo verbo.
Otros ejemplos con -ig-i y con -iĝ-i (sufijo de voz media-pasiva):

Mi metas la naztukon en la kesto(n) = meto el pañuelo en el cajón
Mi enkestigas la naztukon = meto el pañuelo en el cajón.
Mi eniras la buson = entro en el bus.
Mi enbusas = entro en el bus.
Mi surstratas = bajo a la calle

Mi parolas pri la vivo = hablo sobre la vida
Mi priparolas la vivon = hablo sobre la vida



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Última actualización: 20.06.2003